27.Mar.13 hace 1 mes
18.Feb.13 hace 2 meses

Hay gente que escribe. Dicen “Yo escribo” y escriben. Juntan letras, mezclan palabras y arman frases enteras. Después se corrigen; pulen lo que tienen hasta que les parece que está listo para ser leído. Y sí, lo que escriben es leído. Alguno se creerá el nuevo Cortázar pero, eso sí, ninguno te va a decir “Soy escritor” porque, claro, decir eso es ridículo. Aunque todos, absolutamente todos, están convencidos de que lo que hacen es escribir; pero no, porque escribir es otra cosa. Escribir es una cosa que no se puede hacer. Uno ve libros por todos lados y poesías, cuentos, novelas larguísimas y piensa que sí, que escribir existe, pero no. Porque escribir es imposible. Los que escriben, no escriben. Acumulan, revuelven, encastran y superponen lugares recontra comunes pero disimulados, minimizados o adornados al máximo, para que parezcan menos comunes. Y listo, con eso alcanza. El resultado es lo que queda, algo que la mayoría de las veces ni siquiera vale la pena ser leído. Demasiado falso. Demasiado pretencioso. Retorcido y largo, muy largo, o excesivamente acotado. A veces ilógico e inentendible, otras, demasiado simple, básico, elemental, explícito, sí, pero sin nada que parezca verdadero. Puras mentiras, envueltas para regalo como en un halo mágico de artificio preciosista. El esquema, el formato, la manera, el estilo. Un desorden bien prolijo, reordenado y cuidadosamente organizado. Una porquería que no muestra ni transmite nada real. Eso no sirve. Yo sé que no sirve. Alguna vez he tratado de escribir, como todos, y sigo tratando pero no me sale. Empiezo pero nunca termino. Tengo las letras pero no las palabras. Aunque supongo que para hacer lo imposible hace falta algo más. Bastante mucho más. Habrá que correr los límites, seguro, romper con las estructuras modélicas, quebrar la hegemonía del paradigma canónico, desentenderse de las figuraciones, las posibilidades conceptuales; todo eso. Pero capaz que también otra cosa. Hacer visible lo invisible. Sí, claro, eso. Lo que está atrás de todo, cubierto, disfrazado, enmascarado. Lo más oculto posible. Invisible a los ojos que no ven, no pueden ver, más que el rejunte de palabras, el amontonamiento gratuito de frases hechas, el despliegue ornamental, el armado, la confección, el collage de giros, tropos, referencias, derivaciones concatenadas, comparaciones alegóricas, eufemismos metafóricos. La retorica más tramposa. Eso no es escribir. Así es imposible. A lo mejor, o quizás más esencialmente, haya que dejar de dar tantas vueltas, sacarse la careta, liberarse. No sé, podría ser. Encontrar el camino recto, no esconderse más, descubrirse, o sea revelarse de otra manera. Sin poses, sin fingimiento. así, natural. Una escritura exhibida como una verdad. Fluida, desatada, sin restricciones, completamente desapegada pero sorpresivamente elocuente en su dinámico devenir, un impulso ocasional, espontáneo, un poco llevado por el azar de un inesperado pero acompasado descalabro, sostenido en la inmediatez de lo incontrolable, de eso que nunca se muestra; el sentido.

26.Dic.12 hace 4 meses

Alerta naranja: El grupo Mandarino intenta imponer hegemónicamente su ideología a través de la consolidación del monopolio de medios cítricos generando un estado de acidez general. El Limón es su principal referente. Lo siguen una serie de pomelos blancos y rosados de doble cáscara que maduran engañosas opiniones sin semilla; las cuales son oídas y acatadas sumisa y obedientemente por una gran masa de quinotos y bergamotas… Animáte a ser manzana.

06.Dic.12 hace 5 meses